Mantenimiento de tu sofá

Con el paso del tiempo, cualquier sofá cambia de forma y apariencia. Aquí hemos reunido nuestros conocimientos y recomendaciones sobre cómo cuidar de tu sofá del mejor modo posible para que dure muchos, muchísimos años.

  

La tapicería de tu sofá irá cambiando progresivamente con el uso, por lo que resulta importante cambiar con frecuencia, en la medida de lo posible, los cojines, para que el desgaste y el uso sean uniformes. Algunos de nuestros sofás tienen cojines reversibles, como la gama de sofás Scandinavia. Aprovecha esta ventaja para que el desgaste sea lo más uniforme posible.

Además, te recomendamos que no te sientes siempre en el mismo lugar, que cambies de sitio los cojines y que rompas con las rutinas en general. Si sigues estos consejos, tu sofá mantendrá su aspecto durante más tiempo y el desgaste de la tapicería también será más uniforme.

Los sofás con plumón deben ahuecarse con las manos a menudo y preferiblemente con fuerza. Cuando lo hagas, debes asegurarte de que los cojines no quedan planos y sin forma. Si tus cojines tienen cremallera, sería buena idea abrirla cuando los ahueques, ya que así entrará más aire y, por lo tanto, le insuflarás más vida y forma.

Si te encanta el Cosima, por ejemplo, en el que una gran parte del relleno es de este material, debes saber que tendrás que ahuecarlo a menudo y que debes hacerlo golpeando sin miedo. Si lo haces así, lograrás que su aspecto sea aún más bonito.

Los cojines de espuma se someten a un proceso de prensado especial hasta que se convierten en un cómodo sofá. Durante el prensado se consigue una distribución homogénea de las burbujas de aire en el interior de la espuma, logrando con ello que mantenga la misma forma durante muchos, muchísimos años. Los sofás con espuma ofrecen una comodidad más constante que los de plumón. Aun así, hay que golpear los cojines para que recuperen su forma natural. Da la vuelta a los cojines, si es posible, y lograrás que tu sofá sobreviva a las tendencias y las estaciones.

Con el paso del tiempo, sentirás que los cojines de tu sofá están más blandos cuando te sientas, algo que es completamente natural.

    • Arrugas en el tejido

      Cuando comienzas a utilizar un mueble, el tejido parece estar tenso. A medida que usas el mueble, el tejido y la fina espuma que hay justo debajo de este, se expandirán relativamente rápido, algo que puede provocar arrugas en el tejido. Esto sucede normalmente a lo largo del primer mes, dependiendo de la frecuencia de uso. Tras ello, el tejido se expandirá muy poco.

      Para evitar que haya muchas arrugas, la tela debe ‘plancharse’ regularmente con la mano, para estirar el tejido y distribuirlo de manera uniforme sobre el cojín. Si la tapicería de tu sofá es de lana, el tejido recuperará su forma si pones encima de este un paño de cocina humedecido con agua desmineralizada y, a continuación, lo calientas colocando encima una plancha a fuego bajo o lo haces con un secador para el pelo.
      También puedes humedecer el paño de cocina y dejarlo que ejerza su efecto durante la noche. Cuando el tejido de lana termine de secarse, todas las fibras de lana habrán vuelto a unirse. Las arrugas que se producen como resultado directo del uso y el cariño, son algo completamente normal.

    Comienza siempre por impregnar el sofá con el producto de cuidado apropiado. Hemos desarrollado una gama de cuidado que se puede adquirir en todas las tiendas de Bolia y en Internet en Bolia.com. El producto de cuidado adecuado forma una película protectora, realza las cualidades naturales del material y del sofá, y prolonga su vida útil. El efecto de un producto de cuidado suele durar medio año, por lo que te recomendamos que lo apliques un par de veces al año, o según sea necesario.

    Por ejemplo, si tienes un sofá de piel, quizá precise más hidratación y crema para piel en los meses secos, al igual que ocurre con las manos en los periodos invernales.

    Si aún no has tratado tu sofá, todavía puedes hacerlo. Pero procura limpiar bien el sofá antes de emplear cualquier tipo de producto de cuidado. O te arriesgarás a que se formen manchas.

    El sofá es lugar de encuentro y relax en el día a día. Ahí duermes, desconectas y pasas muchas horas. Y por eso, una limpieza y mantenimiento constante y correcto es importante para alargar la vida útil al máximo de tu sofá.

    Te recomendamos pasarle el aspirador al sofá cada semana para que disfrute de las mejores condiciones. Pasa el aspirador con la boquilla suave y a una potencia baja para que el relleno no se mueva y que las fibras no se expandan durante la aspiración. Antes de usar el aspirador, debes retirar los cojines, si es posible, para aspirar también el polvo que se acumula entre y bajo los cojines por el uso diario.

    Con los productos de cuidado apropiados, y mucho mimo y atención, el sofá te durará toda la vida.